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Carroña Botánica

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Nebbiolo de Alma Karla Sandoval

Junio 5, 7:30pm

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Selección de Poemas

Ahorcado

Es fácil jugar al ahorcado
con las palabras de uno mismo.

Morir por nuestras palabras,
darle vueltas a los verbos
que no sabemos conjugar
. . . . . es:
(...) el inicio de una trágica historia
(...) abrigar el cuerpo antes de sepultarlo
(...) la decisión más importante
(...) el silencio que ocupa el vacío
(...) encontrar sentido
a una acción sin sentido.

No hay pistas.

Ven y llena estas líneas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

o quizá prefieras
simplemente
no hacerlo

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Cuando las sombras hacen ruido

Las sombras llegan
y estiran los muebles
en la casa.

Trazan figuras en la pared.

A veces tienen forma de ave
atrapada en una mano.
Párpado de flor
que sangra.
Son la coreografía
que mi cuerpo
danza.

No somos peces flotando en una pecera

No me di cuenta que había un doble.
Un pez que no era sus escamas,
un pez que nadaba igual, pero no.

Mi pez se escondía en su roca
después de comer;
este pez no.

Mi mamá quería borrar las muertes,
pero siempre salían a la superficie,
como un nombre que no puede ser reemplazado
por las letras sinónimas de su apellido.

Mamá lo reemplazó hasta
que se cansó de reemplazar la muerte,
reemplazar los reemplazos,
matarlos.

Cuántas veces alguien más
alejará de mí la muerte,
todo lo que puede ser,
dejar de ser.

En casa no se conocía la muerte de un pez.
Mi madre escondía la muerte
del pez, la casa, los ahorros, los sartenes.
¿Cuántas muertes más caben,
madre?

Las Escondidas

En algún momento de la infancia
mis amigos perdieron el juego.

Un párpado que no abre,
nombre que se dice en una oración
recién salida del vaso que encierra el fuego.

El verbo desaparecer
se hospeda en mi garganta,
como los nombres
que no volví a ver nunca.

Al final
de este poema
la llama sigue su danza.

H-rmiguer-

Hag- un h-y- en la tierra
del tamañ- de mi índice.
Un lenguaje ajen-
se pega a mis ded-s.

P-ng- el -íd- en la tierra
c-m- en las profundidades
l-s gusan-s al h-rmiguer-
que ah-ra es tu b-ca.

Escuch- una -raci-n sin términ-
que guarda la tierra
de tu semilla inm-vil.

Tus man-s mudas
que sin saber su muerte
siguen apuntand- al n-rte.

¿Qué s-nid- hacen las h-rmigas
en tu cuerp-?

V-y a enterrar esta palabra
p-rque tu n-mbre
ya n- saldrá
de mi b-ca.

Regres- estas palabras a ti
para que las -rugas muerdan sus vocales y
desc-mp-ngan las sílabas.

Para que un día
s-l- la tierra
c-n-zca la s-n-ridad
de tu n-mbre.

Schrödinger

En ocasiones
imagino que abrirás la puerta
y te quejarás
de las cosas simples.

O escucho
que no la abres,
ni te sientas a la mesa
y no te quejas de las cosas
que sin ti están.

Limpio la habitación
llena de instantes
que se pegan
como pelo de gato
a la ropa.

Y lleno las esquinas
de sombras
que no me hablan de ti
cuando las riego.

A veces
abro el clóset
mientras tengo mis ojos
cerrados.

Quizá estés ahí
si no los abro.

Hola,

Soy Carolina Moreno.

Semblanza

Carolina Moreno (Monterrey, México, 1992). Poeta y escritora. Ha publicado en las antologías Nueva Poesía de la editorial Buenos Aires Poetry (2025) y Fragmentos de lo que ya no está, de la editorial ENE (2025).